Guardóse de la mosca y le comió una araña.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Arena y cal encubren mucho mal.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Al endeble todos se le atreven.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Del odio al amor hay solo un paso.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
El frío conoce al encuero.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
De día no veo y de noche me espulgo.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
El último que se pierde es la esperanza.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Una palabra deja caer una casa.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Fiate de Dios y no corras.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
De los celos, se engendran los cuernos.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Más peligroso que chocolate crudo.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
El hambre es muy mala consejera.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Dar palos de ciego.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
La envidia es carcoma de los huesos.