Al mal circo le crecen los enanos.
Cada malo tiene su peor.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
La conciencia vale por cien testigos.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Santo que mea, maldito sea.
Quien te altera te controla.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Mal reposa la vida dudosa.
El pecado te acusa.
Callar como puta tuerta.
A virgo perdido nunca falta marido.
Quien escucha, su mal oye.
El que escucha su mal oye.
O errar o quitar el banco.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Mal oledor, mal catador.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
No me quieras dar gato por liebre.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
De necios es huir de consejos.
Hombre casado, burro domado.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Rectificar es de sabios.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.