Lo que se hace de noche sale de día.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
No es el diablo tan feo como lo pinta el miedo.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
No conviertas en amigo al que has vencido
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Amor nunca dice basta.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Más da el duro que el desnudo.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Más vale algo que nada.
Antes de criticar, mírate la cola.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
Un amigo vale cien parientes
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
El marido celoso nunca tiene reposo.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Nadie toma lo que no le dan.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Cada uno se apaña según tiene maña.
El que las sabe, las tañe.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
El buen traje encubre el mal linaje.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Joven intrépido no deja memoria.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.