No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Solo ves el árbol y no el bosque.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
El diente de la cabra menos come que daña.
Ahora al bueno le llaman tonto.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Una deuda, veinte engendra.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
El viejo que se cura, cien años dura.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Esta es la gota que derramo el vaso.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
La verdad es de un solo color
El diablo está en los detalles.
Con maña, caza a la mosca la araña.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
El que no aprende es porque no quiere.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.