Al destapar las cubas, se ve si es vino.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Haz el bien y olvídalo.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Leche y vino, veneno fino.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
La puerca tira del tapón
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
El agua tiene babosas.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
No te vallas a morder la lengua.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
El amor, de necios hace discretos.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
El mandar no admite par.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Esta de mírame y no me toques.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Las piedras que mucho ruedan no forman limo.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.