La verdadera amistad es inmortal.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
La cara del santo hace el milagro.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Quien lo hereda no lo hurta.
El mandar no tiene par.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Gente parada, malos pensamientos.
Mucho ruido y pozas nueces.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
No digas no sin saber por qué no.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Los justos pagan por pecadores.
Quien quita lo que da, al infierno va.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Nada con nada, total nada.
Dificulto que el chancho chifle.
Antes doblar que quebrar.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
A mala suerte, envidia fuerte.
Como turco en la neblina.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Quien no arrisca, no aprisca.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Quien te aconseja comparte tu deuda
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.