De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Pintada en los WC.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Como quitarle el poto a la jeringa.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Al mal circo le crecen los enanos.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Suegra, ni de caramelo.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
No tocar pito.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Quien tuvo, retuvo.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Cuidado con la adulación
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Cada tonto tiene su manía.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Boca con duelo, no dice bueno.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
El mal cobrador hace mal pagador.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Mal reposa la vida dudosa.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Más enseñan las manos que los labios.
Dar palos de ciego.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.