Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Bailando con la más fea
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
El inferior paga las culpas del superior.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Acertar errando es suerte y no talento.
Dame pan y dime tonto.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Quien acomete vence.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Y vuelta la burra al trigo.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Fue sin querer...queriendo.
Eso es regar fuera del tiesto.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
No cantes victoria antes de tiempo.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Palabra de cortesano, humo vano.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Se defiende como gato panza arriba.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
No te salgas por la tangente.
Más verga que el Trica programando.
Nada puede dar quien nada tiene.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
No se hablar, y me mandas predicar.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
Donde se cree que hay tocinos, no hay estacas.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.