Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Aterriza que no hay tocón.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
La justicia tiene un largo brazo.
El hombre que no se equivoca no es humano.
Mal acaba quien mal anda.
A liebre ida, palos al cubil.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Las cosas lo que parecen.
No se cazan liebres tocando almireces.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
La rueda de la fortuna nunca es una.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Tienes la razón, pero vas preso.
Hablar con lengua de plata.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Donde hay duda hay libertad.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
A Dios, nada se le oculta.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Cosa hallada no es hurtada.
Quien la haga que la pague.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
La rata avisada, no muerde carnada.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Más sabe una suegra que las culebras.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Una rata dentro de una tinaja.
Mujer precavida vale por dos.
Quien bien imagina, llámese adivina.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Al endeble todos se le atreven.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
No saber una jota.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Breve habla el que es prudente.
El que no enseña no vende.
El ignorante al ciego es semejante.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.