La ociosidad enseña muchas maldades.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Para conservar amistad, pared en medio.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
Mujer que se queja, marido que peca
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Quien duerme no coge liebre.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
La confianza da asco
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Quien cae no tiene amigos.
Refranes viejos son verdaderos.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Al tonto se le conoce pronto.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Cabra manca, a otra daña.
El que es culpable puede reincidir.
La verdad no peca pero incomoda.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Culebra no se agarra con lazo.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
A palabras necias, bofetones.
El padre para castigar y la madre para tapar.