El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El buen cirujano. opera temprano.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
El que caga duro y mea claro, no necesita médico ni cirujano.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
No hay mal que dure cien años, ni medico que lo cure, ni medicina en botica.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
El que está enfermo no reusa la medicina.
El que bien caga y bien mea no necesita que el médico le vea.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
El dinero no es medicina; pero quita muchos dolores de cabeza.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Si vas al médico, es que estás enfermo.
Una manzana cada día, de médico te ahorraría.
Para enfermedad de años no hay medicina.
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
Entre salud y dinero, salud primero.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Donde entra el aire y el sol, no entra el doctor.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
A grandes males, grandes enfermos.
Estás probando tu propia medicina.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
Al enfermo que es de vida, el agua es medicina.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
El mal del amor, no lo cura el doctor.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Con los descuidados, medran los abogados.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Querer sanar es media salud.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
Hay que poner remedio a tiempo.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Más cura la dieta, que la receta.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.