Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
En Abril, aguas mil.
Cada cual mire por su cuchar.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
La primera cucharada de sopa siempre es la más deliciosa.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Moza gallega, nalgas y tetas.
El mirón, ¡chitón!.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Con la cuchara que escojas, con aquella comerás.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Sopas y morder, no puede ser.
Hacer pinitos.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Ve tu camino para no tropezar.
Probando es como se guisa.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Detrás de la leche nada eches.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Quien acomete vence.
Lo mejor de la medicina es usar poco de ella.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
A quien le dan pan que no coma.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Cambiar manzana por ajo, no es buen trabajo.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Suegra, ni de caramelo.