El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
La mejor bellota es para el peor marrano.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Cada mozo lancee su toro.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
A un asno, bastale una albarda.
El comedido sale jodido.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Al malo, lo mejora el palo.
Para pan y pescado, chocho parado.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Desvestir un santo para vestir otro.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Oír como quien oye llover.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Cual el año, tal el jarro.
Buey muerto, vaca es.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
El de las piedras hace pan.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Ley puesta, trampa hecha.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
Jugar bien sus cartas.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Mal se tapa el gato con la cola.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
No hay más chinche que la manta llena.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
La labranza es hermana gemela de la crianza.