Al mal paso, darle prisa.
Vino sacado hay que gastarlo.
Quien come aprisa, come mal.
Más mamado que chupo de guardería.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Estar como las putas en cuaresma.
Fruta prohibida, más apetecida.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
El que siembra, cosecha.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Hay que tomar el toro por las astas.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
De puta a puta, taconazo.
Ramal y bozal, para el animal.
Hacerse de la vista gorda.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
En todas partes se cuecen habas.
Más aburrido que mico recién cogido.
Andar y callar, eso es negociar.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
Mira la peseta y tira el duro.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
El buey manso mató al amo.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
El que se convida, fácil es de hartar.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
No estés jugando en el bar si has de plantar el melonar.
Faena acabada, faena pagada.