Pan tierno, casa con empeño.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Caldera observada no hierve jamás.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Juramento, juro y miento.
Lo barato cuesta caro
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Panza llena, quita pena.
Fingir ruido por venir a partido.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
La que da beso da d'eso.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Boca con boca se desboca.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Quien no arrisca, no aprisca.
El hombre propone y Dios dispone.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Barba roja, mucho viento porta.
La prisa será tardar.
Contigo, pan y cebolla.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
El que se apura, poco dura.
Te paso la pala diego
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Si llueve el día de la Ascensión, cuarenta días de agua son.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
El hijo de erizo con púas nace.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
El tiempo todo lo amansa.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Dar tiro.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
La buena cena, temprano suena.
Nunca es mal año, por mucho trigo.