Buen comienzo, agüero de buen término.
El comedido sale jodido.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
A fuego y a boda va la aldea toda.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Neblina, del agua es madrina.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Paciencia y barajar.
Lo que haces, encuentras.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Mal viene el Don con la carga de paja.
A la de tres va la vencida.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Mudarse por mejorarse.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
¿Cuándo será el fin del mundo?. El día que yo muera.
A cada paso, un gazapo.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
O faja o caja.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Cada pájaro lance su canto.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Agua en cesto se acaba presto.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Pa'trás como las del marrano.
El viento y la marea no esperan a nadie.
No vale un ardite.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Casamiento malo, presto es concertado.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
En invierno y verano la capa en la mano.