Galga salida, a liebre parida.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Barájamela más despacio.
Barba remojada, medio afeitada.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Ande o no ande, la burra grande.
Hurta y reparte, que es buen arte.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Bandera vieja, honra capitán.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Aquel que guarda siempre tiene.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
De tal árbol tal astilla.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Mulas y putas siempre piensan unas.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Según el sapo es la pedrada.
La misa, dígala el cura.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
El pan es freno del vino.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Bebido el vino, perdido el tino.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
No lleves leña al monte.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Calle mojada, caja cerrada.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.