Dibujar pasteles para matar el hambre.
Lo que hoy es, mañana no es.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Levantarse con el pie izquierdo.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
La tercera es la vencida"
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
De Navidad a San Juan, año cabal.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Desde chica, la ortiga pica.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Por el becerro se amansa la vaca
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
El borriquito delante, para que no se espante.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Cada panadero blasona de sus panes.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Buena muerte es buena suerte.
Una buena dote es un lecho de espinos
Quien más tiene, menos suelta.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Al mal año, entra nadando.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Dar palos de ciego.
Todo amor tiene su gasto
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.