Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Feria de loco es el mundo todo.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
Hay que coger al toro por los cuernos.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Hay que hacer de tripas corazones.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Agarrando aunque sea fallo.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Cada quien, con su cada cual.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
El trabajo es la ley y a todos agita.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
De noche todos los gatos son negros.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Más vale tarde que nunca.
Cojo con miedo, corre ligero.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
A gran calva, gran pedrada.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Nunca es mal año, por mucho trigo.