Abre la boca que te va la sopa.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Antes que el deber está el beber.
Callen barbas y hablen cartas.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Son más los días que las alegrías.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Cochino matado, invierno solucionado.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Alábate pato que mañana te mato.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Llegar y besar el santo.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Cada uno halla horma de su zapato.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Dinero guardado, barco amarrado.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Hasta el más santo tiene su espanto.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.