Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
La ocasión es la madre de la tentación.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Quien no madruga, no caza boruga.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Por mucho pan nunca es mal año.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
El cobarde vive, el valiente muere.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Acaba tuerta, que San Bartolomé está cerca.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Hacer oídos de mercader.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Agosto y vendimias no son todos los días.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Cenó carnero y amaneció muerto.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Septiembre frutero, alegre, festero.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Pastelero a tus pasteles.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Jugar a dos barajas.
Remienda paño y pasarás año.
Año de pitones, año de cabrones.
Cuando llueve el día de Santa Viviana, tres meses y una semana.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
La menta, el amor aumenta.
El que no se embarca, no se marea.
Mal mascado y bien remojado.
Cada cual habla según como le fue en la feria.