Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Agrandado como alpargata de pichi.
Ofrecer el oro y el moro.
El que mucho habla, mucho yerra.
Fuiste doncella y viniste parida.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Cada palo que aguante su vela.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
El deseo hace hermoso lo feo.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Hay que amarrar el tamal.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Buen abogado, mal cristiano.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
A la que te criaste, te quedaste.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Tapados como el burro de la noria.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Más enredado que un kilo de estopa.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
A rey muerto, principe coronado.