El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Tripas llevan piernas.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Palabras y plumas el viento las tumba.
O faja o caja.
Las cosas lo que parecen.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Hijos casados, trabajo doble.
Aquí, lo único que importa es el cash.
La mala costurera, larga la hebra.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Dinero llama a dinero.
Sigue los impulsos de tu corazón
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Carne en calceta, para quien la meta.
Amor comprado, dale por vendido.
De dos males, elige el menor.
Cada criatura obra según su natura.
Año de endrinas, año de espinas.
Pan y vino y carne, a secas.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Al higo por amigo
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Hasta el rabo, todo es toro.
El fraile, la horca en el aire.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.