Riñas de enamorados, amores doblados.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Pan ajeno, caro cuesta.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Tinto con jamón es buena inyección.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
La casa se arruina por la cocina.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
La hambre no tiene aguante.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Comida que escasea, bien se saborea.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Pereza no alza cabeza.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
La venganza es un plato para tomar frío.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Ya los perros buscan sombra.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Las riquezas, como el estiércol, no sirven para nada hasta que se las esparce.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.