El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Más dañado que agua de florero.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Matar dos pájaros de un tiro.
Si a tu hijo no le das castigo, serás su peor enemigo.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
El árbol que no da frutos, da leña.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Orden y contraorden, desorden.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
En el bosque no hay pájaros gordos.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
A dos puyas no hay toro bravo.
Es mejor ser el enemigo de una buena persona que el amigo de una mala.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
El infierno no sirve para quemar paja.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
Del odio al amor hay solo un paso.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
Manos duchas comen truchas.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Innovar, casi siempre es empeorar.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Obra bien empezada, medio acabada.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Muchos pocos quieren los que no son locos.