La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Casa oscura, candela cuesta.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Del agua mansa no fíes nada.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Más vale que sobre que no que falte.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Hablar a tontas y a locas.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Una espina en el ojo.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Además de cornudos, apaleados.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Lo barato, sale caro.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Abril, uno bueno entre mil.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Tener el juego trancado.