No todas las preguntas merecen una respuesta.
El que no anda, no tropieza.
Marido, comprad vino; que no lino.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Marido muerto, otro al puesto.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Írsele a uno el santo al cielo.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
A este son, comen los del ron, ron.
No hay que ofender al cocodrilo antes de pasar el río.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
De higos a brevas, larga las lleva.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
El abismo lleva al abismo
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Agua que huela, no la bebas.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Caridad con trompeta, no me peta.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Los medicos también se mueren.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
En Zaratán, buenas putas y mejor pan.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Va para atrás como el cangrejo.
Lleva más cisco que carbón.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
A bloque, la casa en roque.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Otros tiempos, otros modos.
Cada uno con su humo.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.