El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Todo lo que sube tiene que bajar.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
No ensucies donde comes.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
De cualquier maya sale un ratón.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Foso y vallado, buen cercado.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Desde San Pedro a San Miguel todos los culos cagan bien.
Antes muerte que vergüenza.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
No dejes camino por vereda.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
A burra vieja, albarda nueva.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Le puso el dedo en la llaga.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.