El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
El que más chifle, capador.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Ganado suelto bien retoza.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Año de neblinas, año de harinas.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Aquellos polvos traen estos lodos.
Al tonto se le conoce pronto.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Juego mayor quita menor.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Antes doblar que quebrar.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Riña de amantes, agua referescante.
Paciencia y barajar.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Dios da, nunca vende.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Le busca las cinco patas al gato.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Lo comido por lo servido.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Cruz y raya, para que me vaya.
A buen capellán, mejor sacristán.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Necio que calla por sabio que pasa.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Saber más que Merlín.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
La leña torcida da fuego recto.