Mal se honra hombre con lo ajeno.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Sarna con gusto no pica.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Obra común obra de ningún.
Borrego al camión, duro a la montera.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Madre ardida hace la hija tollida.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Antes de meter, prometer.
Oir a todos, creer a pocos.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Dichosos los ojos que te ven.
No siempre es mejor el que más te gusta.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Blanco y mojado, sopas de leche.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Hacer de un camino, dos mandados.