Hombre hablador, nunca hacedor.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
El cebo oculta el anzuelo.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
El agua demasiado pura no tiene peces.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Vecina de portal, gallina de corral.
El Rey es poco para su porquero.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
A ese andar, llévalos mi baca.
Dos testigos matan a un hombre.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
El hombre nació para morir, es mortal.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Mira que no está el horno para bollos.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Bien ora quien bien obra.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
A quien feo ama, bonito le parece.
Agua corriente, no daña el diente.
Ni es carne, ni es pecado.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Hay que leerle la cartilla.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.