Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Boda mojada, novia afortunada.
Atrás viene quien las endereza.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
El mirón, ¡chitón!.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Mujer desnalgada es hombre.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
La confianza mata al hombre.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Hablar a calzón "quitao".
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Dádivas quebrantan peñas.
Quien solo vive, solo muere.