¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Sayo que otro suda, poco dura.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Cabeza calva, peinada antes del alba.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Jodido pero contento.
Más mato la gula que la espada.
Del necio, a veces, buen consejo.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
A dos palabras tres porradas.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Burro empinado, por hombres es contado.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Más ordinario que una monja en guayos.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Los vicios no necesitan maestro.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
No da un tajo ni en defensa propia.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
La hacienda, el dueño la atienda.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Engordar para vivir no es gordura de reír.