Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
De padres bocois hijos cubetas.
El pelo se pierde, la calvicie nunca.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Bien o mal, junta caudal.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Para buena vida, orden y medida.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Fruta prohibida, más apetecida.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Dar el consejo y el vencejo.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Jamón empezado, pronto mediado; jamón mediado, pronto acabado.
Peor es la moza de casar que de criar.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Yernos y nueras, en las afueras.
Dale con que la abuela fuma.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Tras de corneados ? Apaleados.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
A año tuerto, labrar un huerto.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Buena cara dice buen alma.
Madre quiero ser, e hijos tener.