A más oro, menos reposo.
Ocio, ni para descansar.
En casa del herrero, asador de madero.
Donde se pace, que no donde se nace.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
La alegría alarga la vida.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Harto da quien da lo que tiene.
El trabajo ennoblece.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Hombres de noche, muñecos de día.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
La esperanza es la última en morir.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Hasta la salud necesita descanso.
Flor temprana fruto no grana.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Ser un mordedor de pilares
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
A capa vieja no dan oreja.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
El pelo se pierde, la calvicie nunca.
Quien no madruga, no caza boruga.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.