Sustos y disgustos matan a muchos.
Buena cara dice buen alma.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
A hombre desgarbado, dale de lado.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Andarse por las ramas.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Puta y chata, con lo segundo basta.
El tiempo es oro.
Hasta que el cuerpo aguante.
El necio o no se casa o se casa mal.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Alza en Mayo y bina en Junio, cogerás poca paja y grano ninguno.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
La puerca tira del tapón
A todo hay remedio sino a la muerte.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Del lobo un pelo.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Cara de enferma y culo de sana.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
De tal árbol tal astilla.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.