De pequeños principios resultan grandes fines.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Nunca te apures para que dures.
La impureza, pesa.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Muerte y venta deshace renta.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Arriba canas y abajo ganas.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Del ahorro viene la posesión.
Mens sana in corpore insepulto.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
De uvas a peras.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Redondear la arepa.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
El vicio, saca la casa de quicio.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Tienes más cara que un saco perras.
Hay que sufrir para merecer.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.