A quien se hace el sordo, barreno gordo.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Alabar y callar para medrar.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Entre más viejo el violín, mejor es la melodía.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Casa de muchos, casa de sucios.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Más verga que el Trica programando.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Cuanto mayor es ventura, es menos segura.
A malos ratos, buenos tragos.
Agua y sol, tiempo de requesón.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Bestia alegre, echada pace.
Hoy arreboles, mañana soles.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
A braga rota, compañón sano.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Barájamela más despacio.
El tiempo aclara las cosas.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Boca con boca se desboca.
Mal acaba quien mal anda.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Estar armado hasta los dientes
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.
Campo bien regado, campo preñado.