Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Dando dando, palomita volando.
Para el avaro, todo es caro.
Hacer un viaje y dos mandados.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Cambio de costumes, par es de muerte.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
A la vejez aladares de pez.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Casa sin moradores, nido de ratones.
No enturbies aguas que hayas de beber.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Por su pico, se pierde el pajarico.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
El que calla, otorga.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Burla pesada, en veras acaba.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Donde pone el ojo, pone la bala.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Sementera temprana, de cien una vana.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.