El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Casa hecha y mujer por hacer.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
La pereza es la madre de la pobreza.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
El que no arriesga no gana.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
El cantar, alegra el trabajar.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
La Justicia entra por casa.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
Haber gato encerrado.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
Es más grande que un domingo sin paga.
No muerdas la mano que te da de comer.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Uva moscatel, no llega al tonel.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
La suerte la pintan calva.
El buen vecino, arregla el camino.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
A donde va encuentra un problema
A buen amigo buen abrigo.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Bebe y ata la bota.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Le sacan punta a una bola de billar.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.