El que venga atrás que arree.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Una manzana podrida daña el barril completo.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Me hizo sudar la gota gorda.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Jugar y pasear solo por recrear.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Día de agua, taberna o fragua.
Dar una higa al médico.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Darás con la cabeza en un pesebre.
El demonio no duerme.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
A la de tres va la vencida.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Por los ojos entran los antojos.
Gallo viejo con el ala mata.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Hablando la gente se entiende.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Comer y rascar todo es empezar.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Yegua cansada, prado halla.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
La mala vida acaba en mala muerte.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Quien se casa, mal lo pasa.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Es mejor sudar que temblar
No pasa seguro quien corre por el muro.
Llegar al humo de las velas.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.