Mal ayuna el que mal come.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
A buen hambre, no hay pan duro.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
La vida mejora de hora en hora.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Carga que place, bien se trae.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Del lunes la luna es buena.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Deja la bola rodar, que ya parará.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Lo prometido es deuda.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Haz el mal y guárdate.
Al desdén con el desdén.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.