Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Mañana será otro día.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Zapatero a tus zapatos.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
A fullería, cordobesías.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Gallo fino no extraña gallinero.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Agárrate, que hay curvas.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Hazme la barba, hacerte el copete.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Buscarle la quinta pata al gato.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
Nacer de pie.
El borracho, de nada tiene empacho.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Para presumir hay que sufrir.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Arroz pasado, arroz tirado.
La mano perezosa, pobre es.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
El parir y amasar siempre empezar.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Irse con la música a otra parte.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Mucho ojo, que la vista erro.
Hacer de una pulga un elefante.
Gallina vieja da buen caldo.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.