Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Mira la peseta y tira el duro.
Jamón empezado, pronto mediado; jamón mediado, pronto acabado.
Chupar de la teta.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Sacar las castañas del fuego.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
Más cagado que palo de gallinero.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Rectificar es de sabios.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Tener un hambre de lobo.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Si quieres pronto engordar, come con hambre y bebe a vagar.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Caballo corredor, pronto se cansa.
Tras de corneados ? Apaleados.
Quien no se arriesga no cruza el río
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
No te metas donde salir no puedas.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
Si el fríjol está maduro, el pedo ya está seguro.
Eso es meterse en camisa de once varas.
El que apurado vive, apurado muere.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
Vayan las verdes por las maduras.
Costar más el caldo que las albóndigas.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Jugar bien sus cartas.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Mujer ventana, poco costura.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
Hacer un hueco para tapar otro.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.