Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Llave puesta, puerta abierta.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Hacerse el sueco.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Mal acaba quien mal anda.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Meterse en la boca del lobo.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Estar entre Pinto y Valdemoro.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Comer hasta enfermar y ayunar hasta sanar.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
A creer se va a la iglesia.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Acarrear leña para apagar un incendio.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.