De los sufridos se hacen los atrevidos.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Apaga la luz, Mañosón!
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Para enero, oliva en el brasero.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Comida que escasea, bien se saborea.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Mano lavada, salud bien guardada.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Otra cosa es con guitarra
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Del agua mansa se asombra el perro.
Quien anda mal, acaba mal.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Es más feo que carro visto por debajo.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Aún no asamos y ya pringamos.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Dar tiempo al tiempo que no se ganó Zamora en una hora.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.