El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
Ave por ave, el carnero si volare.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Cada uno halla horma de su zapato.
Siempre que llueve, escampa.
Cinco: por el culo te la hinco.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Poca cuadrilla, vida tranquila
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Llegar y besar el santo.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Alabar y callar para medrar.
El más cuerdo, más callado.
El que trae , lleva.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
La justicia cojea, pero llega.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
Navarro, ni de barro
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Más vale maña que fuerza.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
El canal del Manzanares pocos barcos saca a mares.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Por la Virgen de Agosto pintan las uvas, y por la de Septiembre maduran.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
La menta, el amor aumenta.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.