En bote pequeño la buena mermelada.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
El tren de Arganda, que pita más que anda.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Una deuda, veinte engendra.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Zapato que aprieta, no me peta.
Bastante colabora quien no entorpece.
El tomate hasta que se remate.
Puta me veas y tú que lo seas.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Una golondrina no hace verano.
A cada santo le llega su día.
Quién más te quiere, te hará llorar.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Comer uva y cagar racimo.
Por unas saludes, no te desnudes.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Hombre osado, bien afortunado.
Para bien estar, mucho hay que andar.
La muerte tiene las piernas frías.
Dinero guardado, barco amarrado.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Llegar al humo de las velas.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Tiene la cola entre las patas
Tierra de roza y coño de moza.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
De mala ropa no sale un buen traje.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.