A las diez en la cama estés.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Cuando el sol sale, para todos sale.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Socorro tardío, socorro baldío.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
A otra cosa mariposa.
Bien casada, o bien quedada.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Después de el lunes viene el martes.
A misa, no se va con prisa.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Es más fea que una noche oscura.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Mal duerme quien penas tiene.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
Soltero maduro, maricón seguro.
Del mal vino, buena borrachera.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Chiquita, pero matona.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.