Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
De sol de tarde, Dios te guarde.
La noche para pensar, el día para obrar.
Hierba segada, buen sol espera.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
El día de San Matías, entra el sol por la umbría.
Agua de llena, noche de angulas.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
Más vale tarde que nunca.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Del lunes la luna es buena.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Reloj y campana, muerto mañana.
Tarde piaste pajarito.
A las diez en la cama estés.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
A hora mala no ladran canes.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
A misa, no se va con prisa.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Lunes y sábados no quitan jueves.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
A la hora mala no ladran los perros
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.